“Qué les habría costado”
“Qué les habría
costado”
Me contaba un conocido un par de
semanas antes de que este artículo viese la luz, que se dirigía al Hospital del
PTS a una consulta y se encontró de frente y en directo con el acto de inauguración
de la Avenida del Doctor Jesús Candel Fábregas, nuestro admirable y admirado
“Spiriman”. Pues ya era hora –pensé.
Allí estaba la más alta
representación de nuestra ciudad, consumando dicho homenaje, además de multitud
de curiosos, autoridades varias, miembros de la UAPO y por supuesto familiares
del Doctor Candel. Tampoco faltaban cámaras, fotógrafos y móviles en alto.
Jesús Candel destacó en los últimos
años como una figura influyente en la ciudad de Granada y en toda Andalucía.
Médico de profesión, se hizo conocido –como es por todos sabido- por su
activismo en defensa de la sanidad pública a través de las redes sociales y de
movilizaciones en la calle. Su estilo directo y polémico le granjeó tanto
admiradores como detractores, pero nadie puede negar la relevancia de su lucha
por los derechos sanitarios.
Su oposición a todo el estatus
político andaluz le costó literalmente la vida somatizando –al menos así lo
pienso- todo ese estado emocional en una cruel enfermedad. Hemos aprendido a identificar síntomas
como el dolor, las molestias, o la tensión a nivel corporal, pero no tanto a
identificar emociones. En él estaban a flor de piel y las llevo a sus límites.
De hecho, ha sido tema recurrente
desde su fallecimiento la insistente petición por parte de diferentes
colectivos y de diversa índole el que una calle, o incluso el propio hospital
del PTS, llevase su nombre. Todo ello como reconocimiento a su lucha –porque lo
fue- en pos de que Granada no quedara relegada, postergada y marginada una vez
más por la Junta de Andalucía que por entonces dirigía la socialista Susana
Díaz. Se llegaron a recoger más de siete mil firmas apoyando esta demanda
siendo, además, respaldada por una amplia parte de la población granadina.
Para muchos, entre los que me
encuentro en primera fila, este acto de inauguración de la avenida que lleva su
nombre representa el reconocimiento a la valentía y dedicación de Candel en la
defensa de los servicios públicos, especialmente la sanidad.
Sin embargo, desde el ámbito
político, esta iniciativa no ha estado exenta de controversia. Este gesto, que
para la mayor parte de la sociedad granadina representa el reconocimiento a la
labor social y activista de Candel, ha sido objeto de discrepancia en el ayuntamiento
de la capital ya que la abstención del PSOE ha sido contraria a la iniciativa de
reconocimiento y gratitud apoyada por el resto de grupos políticos del Ayto. de
Granada.
La postura del PSOE al respecto, ha
suscitado diversas reacciones entre la ciudadanía y otros partidos políticos.
Algunos han expresado su decepción y han acusado al PSOE de poner intereses
partidistas por encima del reconocimiento a la labor de Candel. Por otro lado,
partidos como el PP han aprovechado esta controversia para criticar al PSOE y
ganar puntos políticos.
Dicha decisión socialista ha generado
un profundo malestar entre los seguidores de Candel y ha sido interpretada como
una falta de reconocimiento hacia su labor.
Algunos analistas políticos sugieren
que se trata de una estrategia para evitar asociarse con una figura polémica
como Jesús Candel, cuya actitud crítica hacia ciertas políticas sanitarias durante
el mandato socialista en la Junta de Andalucía podría generar conflictos
internos en el partido. Otros, sin embargo, consideran que esta decisión
refleja una falta de coherencia entre el discurso del partido y sus acciones
concretas.
En cualquier caso, un nuevo bandazo de
un PSOE que deambula, no se sabe bien por dónde, encargándose sus concejales en
el Ayto. de Granada de demostrar un servilismo miserable hacia el partido. Una
vez más, se han vuelto a anteponer intereses personales –ya saben ustedes
aquello de “quien se mueva no sale en la foto”- dando la espalda al mayoritario
sentir de la ciudadanía granadina.
¿Qué les habría costado a los
concejales del grupo socialista votar a favor de la propuesta? ¿Tanta es la
sumisión a su partido y a sus jefes? ¿Cuál es la verdadera razón de esa
abstención? En este asunto le ha tocado esta vez al Partido Socialista mostrar
ese vasallaje pero desgraciadamente, y miremos al lado que miremos del espectro
político español o doméstico, el panorama no variaría mucho.
Hay que ver lo que son capaces de
hacer –y sálvese el que pueda- la gran mayoría de políticos locales de que
disfrutamos los granadinos. Cualquier cosa y postración ante mi partido y
superiores antes de que me muevan del sillón de concejal o similar. Haciendo
méritos para futuros puestos o posibles ascensos. Cualquier cosa antes que
molestar a la oligarquía de mi partido. Lo de siempre, nada nuevo bajo el sol.
A veces la política da pena y sus representantes también.
Y a todo esto ¿de los granadinos y de
Granada qué?
-Nada, tranquilos, a ellos los vemos
dentro de cuatro años en las urnas, seguro que ya se han olvidado de esta
pequeñez como de otras tantas. Pasan por alto con facilidad y además como todos
sabemos, queridos compañeros y compañeras de partido, aquí se vota con el
corazón, no con la cabeza.
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