"¿Tiene Vd. “ora”?"
"¿Tiene Vd. “ora”?"
Muchas gracias, no, no me refería a
la del reloj. El entrecomillado del título lo dice “casi” todo.
Si no tiene Vd. hora es un afortunado
de esos que no llevan reloj porque el ir y venir de los días le trae
absolutamente sin cuidado y vive en estado continuo de tranquilidad
horaria.
Y si tiene Vd. “ora” pues aguántese.
Es lo que hay a día de hoy y lo que queda por venir si alguien no tiene el
sentido común y otras “cosas” de índole masculina que se ocultan bajo la
pernera del pantalón, para revertir la situación.
Hace unos días quedé con un amigo
para tomar un café y ponernos al día de dimes y diretes. Fue por el barrio donde
él reside que no es otro que el que conforman las calles Pintor Zuloaga,
Maestro Vives, Santa Aurelia y aledaños, por la zona de la Calle Alhamar, aquí
en Granada.
Habíamos convenido vernos en una
esquina donde confluyen las calles Pintor Zuloaga y Maestro Vives. Como es mi
costumbre, llegué con una puntualidad británica, de esas que hasta irritan, 10
minutos antes de la hora convenida. Él aún no había llegado. Fui hasta allí
andando y no tuve que buscar aparcamiento, —tomen nota de este dato que es
importante.
Aproveché esos minutos de espera para
observar, ubicada justo en ese lugar, una máquina de esas que, a modo de
confesionario, nos invitan a sacar un ticket de aparcamiento para la Zona Azul,
en caso de que aparquemos nuestro vehículo, para evitar llevarnos un susto en
forma de multa. La “ORA” (Ordenanza Reguladora de Aparcamientos) en Granada se
ha convertido ya en una auténtica pesadilla.
La pobre máquina estaba destrozada.
Cristal de la pantalla totalmente roto, golpeada, como si le hubieran dado una
brutal paliza. Inutilizable. Después observé alguna otra de esa misma zona y
estaba en similares condiciones. La saña vecinal se había cebado en ellas con
ira y furor.
Además de eso tuve la ocasión de ver
pegados en distintas zonas de esas mismas calles, a modo de aviso, unos
humildes carteles del tamaño de un folio, convocando a los vecinos a las
puertas del Ayuntamiento el día 24 de este pasado mes de junio para protestar
por la instauración de la “ORA” —Zona Azul o aparcamiento de pago, como quieran
llamarle— en dichas calles.
Durante el café con mi querido amigo,
salió, como no podía ser de otra manera, este tema de conversación. Me comentó,
muy resignado y contrariado, que a dicha convocatoria de protesta acudieron
unos pocos vecinos. Tan pocos que casi se podían contar con los dedos de las
dos manos.
Una vez más pensé que, muy a mi
pesar, en términos de política y servicios públicos, tenemos lo que nos
merecemos. Nuestra pasividad ante los problemas o ante lo que no nos gusta, ante
las injusticias, el pensar “ya lo arreglará otro u otros, yo me quedo en casita
a verlas venir”, no nos lleva a ningún lado. Las cosas no se resuelven
quedándonos en casa y esperando que se arreglen solas.
Esta situación de la “ORA” en esta
zona, me trajo a la memoria lo que ocurrió hace ya meses ¿o años? —el tiempo
pasa volando— en otro barrio de Granada, concretamente en Los Vergeles, cerca
de la Plaza Fontiveros.
Reinaba por aquellos entonces como
alcalde de Granada D. Luis Salvador. Recuerdo cómo se iba a instaurar la Zona
Azul (ORA) en la calle Primavera y los vecinos salieron en protesta para
impedirlo. Los medios locales de información escritos se hicieron eco del
asunto y llegué a ver publicadas fotografías donde aparecían cuatro o cinco
vecinos de la zona junto al actual alcalde D. Francisco Cuenca, aquel que
quería que pagásemos las tapas —que ya pagamos con creces— en los bares.
El Sr. Cuenca se unió a dicha
protesta apareciendo también en las fotografías.
Poco después pude confirmar por
fuentes muy fidedignas que esa misma “ORA”, por la cual D. Francisco Cuenca
protestaba junto a los vecinos, la había aprobado meses atrás la misma
corporación municipal que él presidía. Cosas de la vida y de la política y
tontos nosotros que nos lo tragamos todo.
Aquel Ayuntamiento que regía D. Luis
Salvador se aprestó a intentar parar el desaguisado intentando no instaurar la
Zona Azul ante aquel levantamiento vecinal. Al menos en la Calle Primavera, me
consta que lo hizo y no se implantó.
No es que esté a favor del vandalismo
ni desde esta tribuna lo defienda, pero entiendo perfectamente a esos vecinos
que están ya hartos y cansados de esa voracidad recaudatoria del Ayuntamiento
de Granada.
Tan mala solución es el destrozar las
máquinas —pobrecillas ellas que no tienen ninguna culpa— como quedarse en casa
cuando de manifestarse se trata para salir a protestar. Mover Roma con Santiago
si hace falta para impedir su instalación.
Pero no, es mejor ver el partido
desde casa sin que nos llueva o pasemos frio o calor.
Y así nos va.
En Granada tenemos de casi todo, pero
si algo sobra son alcaldes y políticos mediocres y poco imaginativos, zonas
“ORA” y semáforos, muuuuuchos semáforos.
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