“Un encierro con poesía”
“Un encierro con
poesía”
Tenía preparado para su publicación otro artículo diferente
a este cuando, una jornada antes de la celebración del día mundial de la poesía
este pasado 21 de marzo, recibí de un buen amigo cirujano y escritor, una
publicación suya que versaba precisamente sobre ella: la ahora ya casi extinta
y poco valorada poesía.
Muchos fuimos los que, aprovechando ese
confinamiento-encerrona del año 2020 debido a la pandemia, nos dedicamos, fundamentalmente,
a encontrarnos con nosotros mismos y a poner en práctica iniciativas colectivas
con el fin de sentir que no todo había cambiado, que todavía podíamos
comunicarnos y relacionarnos con los demás. Un poco obligado por esa introspección
personal con la que me encontré por aquellas fechas, las ideas empezaron a
fluir.
Recuerdo, con enorme cariño y sentimiento, cómo aquella
mañana del 21 de marzo de 2020, viernes para más señas, estaba pasando el rato
en mi Sanctasanctórum de casa. Dicho
lugar de culto, no es más que una pequeña habitación-despacho en un semisótano donde
aglutino recuerdos, fotografías, discos de vinilo, libros y algunos objetos
curiosos, regalos de gente conocida.
De vez en cuando bajo a pasar allí algún tiempo y cojo
al azar cualquier libro de los que tengo para leer algunas páginas -también al
azar- o simplemente para tenerlo entre mis manos y, a modo de médium
espiritual, evocar pensamientos y recuerdos de antaño que vuelven a mi cabeza cuan
espíritus errantes. Cada libro, cada objeto de ese “lugar sagrado”, tiene su historia y sus protagonistas.
Aquella mañana de ese 21 de marzo de 2020, estando
allí recluido por decisión propia y abrazado literalmente a “Proverbios y
cantares” de Antonio Machado, me vino a la cabeza una idea que podría distraernos,
al menos un rato, de la soledad y preocupación que nos golpeaba con la
pandemia.
Decidí proponerles a los amigos, familia y conocidos
que tenía en WhatsApp, enviarnos y compartir a través de la aplicación, vídeos,
audios y lecturas, hechos por nosotros mismos, recitando algún párrafo de una
de nuestras poesías preferidas. Todo ello para distraernos y como homenaje a la
poesía en su día mundial. Para ello creé un grupo y me dispuse a ello.
Yo mismo empecé por inaugurar el relato y enviar el
primero. Y lo hice con un video en el cual este que les escribe leía aquella
poesía de Antonio Machado: “Caminante,
son tus huellas el camino y nada más; Caminante, no hay camino, se hace camino
al andar. Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás se ve la senda
que nunca se ha de volver a pisar. Caminante no hay camino sino estelas en la
mar”.
Nunca pude imaginar el éxito tan clamoroso que tendría
aquella iniciativa. Amigos, familiares y conocidos muchos de ellos que, por su propia
timidez y conocida por mí, jamás hubiesen sido capaces de apuntarse a una idea
así, plasmaron con audios y videos sus propios poemas y lecturas. Fue algo
maravilloso que, aun a día de hoy y al recordarlo, hace que me emocione.
Guardo en mi móvil, como reliquia sagrada, aquellos
videos y fotografías de fragmentos de poesías recibidos. Son como un símbolo
para mí y, les va a sonar a cursilería, de la grandeza del amor y del ser
humano. Cuando queremos y nos ponemos, lo logramos.
Rafael Alberti,
“…Más cómo arder, si el humo ya está frío, si el césped ya es ceniza barredera
y fue tan solo pólvora mi sueño”.
Khalil Gibran, “Entonces
dijo Almitra: —Háblanos del amor. Y Al-Mustafá alzó la cabeza y miró a la
multitud, y un silencio cayó sobre todos, y con voz fuerte dijo él: —Cuando el
amor los llame, síganlo, aunque sus caminos sean escabrosos y escarpados. Y
cuando sus alas los envuelvan, entréguense a él, aunque la espada oculta en su
plumaje pueda herirlos.”
Konstantínos Kavafis, “No has de esperar que Ítaca te enriquezca; Ítaca te ha ofrecido ya un
hermoso viaje. Sin ella, jamás habrías partido ; mas no tiene otra cosa que
ofrecerte”.
Federico García Lorca, “Y que yo me la llevé al río creyendo que era mozuela, pero tenía marido……sus
muslos se me escapaban como peces sorprendidos…..aquella noche corrí el mejor
de los caminos, montando en potra de nácar sin bridas y sin estribos…..y no
quise enamorarme porque teniendo marido me dijo que era mozuela cuando la
llevaba al río”.
Todos estos escritores y poetas y algunos más, se
unieron a nuestro grupo dándole sentido a ese día tan especial en que nuestros
sueños se convirtieron en realidad y nuestras realidades se tornaron sueños.
No podía esperar, tenía que contárselo a ustedes.
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